Día gris donde los haya.
Los que me conocen bien saben que me encantan estos días.
Días grises, oscuros, violentos.
Hacen que mi alma se sienta como en casa.
Tan simple y llano como eso...
Adoro los amaneceres de lluvia, casi en la penumbra del nubarrón renegrido
que sostenta el techo de mis deseos. Pero hoy no, no ha sido así.
Hoy la rutina tenía tiempo libre y me he perdido en el esquema de mis preferencias.
Estoy aturdido.
"Aturdido y abrumado
por la duda de los celos,
se ve triste en la cantina
un bohemio ya sin fe.
Con los nervios destrozados,
y llorando sin remedio
como un loco atormentado
por la ingrata que se fue."