Proper education  

Lavado y planchado por "Aquel chico..."

Tenía en mente otro tipo de entrada, pero esta mañana me han saltado las alarmas sociales.

Cita con la salud. Voy a sacarme sangre. Entro. ¿Me he equivocado de puerta?. No. Aquello parecía una guardería. Pero no. Era la clínica a las 10 am de un sábado. Hora y media de espera. Yo practicando zen. Llantos. Gemidos. Gritos. Todo juguetes. De repente, algo rompe mi concentración. Niño rebelde. Corta revista de clínica.Papá avergonzado. Público espectante. "Eso no se hace". Niño llora. Papá respira. Papá sentencia:

"¡¡A que te pongo a pensar!!"

La gente sigue con sus vidas. Yo atónito. ¿Qué ambición tienen los jóvenes de hoy en día? ¿Qué falta de cariño les causó esa actitud? ¿Qué puede salir de unos padres que castigan a sus hijos haciéndolos pensar? ¿Qué será del mundo con semejante barbaridad?

Somos todos culpables.






A mis hijos les digo: "No future falls from sky".
Pero por favor, antes de castigar pensemos y no castiguemos al que piensa.

The Freedom Tour  

Lavado y planchado por "Aquel chico..."

"And the day came
when the risk it took to remain tight and closed in the bud
was more painful than the risk it took bloom.

This is the element of freedom."


Los caminos del Señor son inescrutables  

Lavado y planchado por "Aquel chico..."

Los más atrevidos lo llaman teoría del caos,
otros os empeñáis en bautizarlo destino,
aquellos opinan que ventura,
no, mejor casualidad,
quizá coincidencia,
fortuna,
dejémoslo en azar.







Yo recuerdo un día que tiré un dado y me salió un 7.
Tú estabas conmigo, ¿lo viste?.

I wonder why  

Lavado y planchado por "Aquel chico..."

"Querido diario:

Hoy, domingo, día del señor, necesito confesarme. Junto las manos y recito con murmuros el Confiteor. He pecado -¿he pecado?- y tengo la profundísima necesidad de que se me atribuyan ciertas acciones.

Me planteo lo inplanteable, me exijo metas inalcanzables, digo océanos y hago lagos, me defraudo a mí mismo. Mi autoestima se vuela con los vientos otoñales y así como si de un círculo vicioso se tratase, hago de mi existencia la no esencia. Desarrollo el drama de mi vida: inexsistente. Hablando en honor a la metáfora, estiro sombras los días de sol.

Necesito de alguien. Alguien que me recuerde cada mañana lo increíble que es mi vida, lo afortunado que soy y sobretodo mi poca capacidad de disfrute. A ese alguien creo haberlo cruzado un par de veces, pero igual que llegaron, se fueron; tan rápido que no hay tiempo para despedidas ni para razonamientos lógicos. Mea culpa. A mi falta de tacto me encomiendo y a mi falta de humanidad también, a mi irrenunciable orgullo que me está hundiendo y a mi álter ego que es una mala persona.

Hace unas semanas tuve el pálpito de creerme otro, de haber vuelto a mirarme cara a cara con una de esas personas. Llevo unos días excitado, como cuando estás enamorado -supuestamente-. Pienso en ella, la busco, la espero, la encuentro, la quiero. Nos estamos conociendo, es más de lo que nunca esperé, que sepas que el final no empieza hoy..."



ÚLTIMAS NOTICIAS: Hoy, martes 02 de marzo, los periódicos visten sus portadas de riguroso luto. Una macabra historia ha conmocionado al país entero. Todavía no encuentran explicaciones de lo ocurrido, se está investigando pero aún así El mundo, El país, El ABC, La razón, 20 minutos, La vanguardia y un largo etcétera de medios se han visto saturados por las miles de cartas de lectores cuyos mensajes monotemáticos se reducen al siguente:
"I wonder why..."


El Mundo publica en portada las fotos de los hechos. Se observa una habitación lúgubre con iluminación indirecta, en primer plano un escritorio con un reguero de sangre seca. La cabeza del jóven con la mirada vacía -y el cráneo también- sobre la máquina de escribir nadando en rojo, la pistola en el suelo.

Debajo de la cabeza y bajo un intenso foco de luz encontraron el diario, manchado pero legible. Junto a él, unos auriculares que no dejaban de repetir la misma canción en bucle infinito: Don't let me down de The Beatles.

La tragedia se condensa en gotas de pintura. Nadie entiende nada...



Todavía late  

Lavado y planchado por "Aquel chico..."

Cerró los ojos, cogió la prenda y volvió a darle la espalda al espejo.
Entonces se percató de lo absurdo que había sido su gesto.
Si ella era la primera en no enfrentarse a la realidad,
¿cómo podía pretender que su familia lo entendiera?.
Vaciló, pero fue apenas un instante.
Luego giró sobre sus talones por segunda vez y se enfrentó
a su imagen en el espejo.
La cicatriz, que nacía de su garganta, bajaba en una espantosa vertical
atravesándole el cuerpo casi hasta el ombligo.
Era como una cremallera que no se abría.
Una cremallera rosada y salpicada constantemente
por breves trazos horizontales.
Pasaba entre sus pechos jóvenes y hermosos como un río seco.
Y aun siendo espantosa, eterna, sabía que representaba
la puerta de su esperanza, la clave de su nueva vida.
La cicatriz no era más que la huella visible, el vestigio de lo sucedido.
Se llevó la mano derecha hasta ella.
La tocó.


¿Era la primera vez que lo hacía?
No, pero sí de aquella forma. Y lo importante era la forma.
Cerró los ojos y escuchó los latidos de su corazón.
Su corazón.
La vida es muy extraña, pero sólo cuando se está a punto de perderla
tomamos conciencia de lo que vale y de que lo es todo,
porque no tenemos nada más.
Montse llenó sus pulmones de aire y se puso el bañador.
Tiempo. Necesitaba tiempo.
A fin de cuentas, estaba aprendiendo a vivir de nuevo.